La gran trampa incluye pesos y dólares. Hay involucrados automóviles, terrenos, construcciones, casa quintas, camiones y mesas de dinero. Una veintena de personas serían parte de la gran estafa, ya sea entre damnificados y estafadores.

Las transacciones con vehículos se hacían de la manera más burda: Compraban un automóvil con los papeles al día y el 08 firmado, a un precio mayor al del mercado y lo habrían pagado con cheques que a la postre no tendrían fondos. Posteriormente el rodado, era vendido por un valor menor pero en efectivo.

En las últimas horas la noticia ha corrido “como reguero de pólvora”. Pocos datos oficiales se han brindado, pero los comentarios abundan. En Lincoln se habrían cometido varias estafas y el clima está muy pero muy caliente. “Lo que se toca, quema” dijo un amigo. Se habla de 800 millones de pesos. De millones de dólares. De propiedades y cheques voladores.

La queja comenzó cuando empezaron a “caer” cheques sin fondo de altas cifras. La mayoría por compra venta de automóviles o camiones, además de construcción de piletas de natación, casas, compra de otros inmuebles, etc. Así habría comenzado una historia tenebrosa que estaría dejando demasiados damnificados y no tanto, porque seguramente alguien, algunos, habrían salido ganando.

Parecería el relato un caso calcado como el del vendedor de peluches, ¿recuerdan? Aquel que llegó a Lincoln con un verso terrible y hasta un intendente le abrió las puertas de la ciudad y casi condecora al tilingo que dijo iba a poner una fábrica. Que risa. Dejó un tendal y se esfumó.

Pero bueno, en este tiempo que debería ser de tecnología, de informes rápidos, de conocimiento, siempre aparece un garca. Parecería que llegó a Lincoln un señor con dinero, ofreció pingues ganancias por hacer poco: rápido y a lo grande, pero a nadie le habría dicho que cualquiera de las transacciones era segura. ¿Todos los involucrados en la estafa se lo creyeron?... Según ha trascendido, se construyeron departamentos, compraron terrenos, vendieron casas, automóviles, había una mesa de dinero que ponía y sacaba. Y obviamente cheques, muchos cheques. Hoy serían “voladores”. Y se escucha el lamento. Ni que hablar de la suposición de la circulación de dólares falsos en Lincoln y la zona. Millonaria estafa que mantiene muchos damnificados. Habría una denuncia pero no por estafa según señalaron fuentes altamente calificadas.

Cabe señalar que los cheques emitidos no eran de “cualquiera” sino de una empresa conformada y al menos uno que vimos, de un Banco de Lincoln, que seguramente si un vecino va a pedir algo no califica, como siempre, pero a los “tramposientos” le dan de todo. Y así terminaría el relato. Habría varias agencias de autos estafadas o al menos involucradas en el tema, también martilleros, personal bancario y más, obviamente todo trascendidos. Lo real es que la estafa sería de muchos millones de dólares y pesos, de muchos autos y propiedades, que a la fecha mantiene un hermetismo inusual. Y demasiados involucrados y damnificados. Y un silencio que supone complicidad, temor o participación necesaria.