Alas linqueñas:


La Asociación Colombófila «Alas linqueñas» realizó el domingo al medio día la reinauguración y puesta en valor de su sede local, ubicada en Rawson 250, con un gran Encuentro Colombófilo y un almuerzo del que participaron los amantes y familia de este deporte, donde no faltó la buena música, charlas brindadas por expertos, además de reconocimientos y el homenaje a las diferentes comisiones que quedaron plasmadas en una placa que los recuerda desde la primera de ellas en el año 1965.

El evento encabezado por el nuevo presidente de la asociación linqueña, Hugo Davin, contó con la distinguida presencia de Osvaldo Rodolfo Dagnino, presidente de la Federación Colombófila Argentina y de Miguel Invernon, responsable de «Transporte Pergamino», que son los encargados de hacer la recolección en el centro y norte de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba y Santa Fe y parte de la Pampa.


Además se convocó a la gran familia colombófila local, entre los que se destacan el vicepresidente Raúl Viaño, Pablo Muñoz, Livio Barbán, José Benito, Leo Venticinque, Alberto Rodríguez, Roberto Sánchez, Alberto Cotelo, Javier Rodríguez, Pancho Guerra, Juli Mango y su esposa, Marta Carmisiano, Carlos Alonso con Mirta Barbero y sus encantadores tangos, David y Esmeralda Lumbreras de Arenaza, Rubén Anido de Carlos Casares, Martín Aurensanz de Pehuajó, entre otros muchos amigos.

Osvaldo Rodolfo Dagnino

Osvaldo Rodolfo Dagnino, es por segundo mandato consecutivo, el presidente de la Federación Colombófila Argentina, que nuclea a todos los clubes que practican este deporte a lo largo del país.


¿Cuál es el motivo de su visita a Lincoln?


Es una visita que habíamos postergado desde que fui electo a fines del 2018. La colombofilia no está concentrada, al contrario, este deporte se desarrolla en gran parte de la provincia de Buenos Aires y en algunas provincias fuertes como Córdoba, Santa Fe, la provincia de San Luis, es bien federal, y ese federalismo es una visión que yo propuse cuando asumí el cargo, pero vino la pandemia y frenó mi intención de recorrer las distintas asociaciones. Esta visita es para cumplir con los muchachos que conozco desde hace unos cuantos años. Además estoy acá acompañando a la nueva gestión, a la nueva comisión y a todos los muchachos que están por el bien del deporte acá en la ciudad de Lincoln.

Un poco de la historia

La colombofilia es un deporte nacional y mundial. Está reconocido como deporte, tiene actividad deportiva oficial. Sus comienzos fueron originarios hace más de 200 años en los Países Bajos, Holanda, Bélgica después se extendió a Alemania, Inglaterra, Yugoslavia, España, Italia, Estados Unidos… Acá en Argentina ya cumplimos los cien años y podríamos decir que es la evolución de la mensajería antigua. La paloma mensajera fue usada como elemento de comunicación en las guerras. En los distintos ejércitos hacían los palomares y utilizaban palomas ya que es un animal de retorno. Mucha gente cree que la paloma mensajera lleva el mensaje, pero en realidad la paloma trae el mensaje. La llevaban en canasto a los frentes de guerra y cuando tenían que mandar algún mensaje mandaban la paloma sin nada y venía con el mensaje.

Después se le dio utilidades distintas como por ejemplo usarla en expediciones, en el Mato Grosso o en los Montes Chaqueño, donde hacían un palomar de campaña, crían las palomas ahí y se acostumbran a vivir ahí, la llevan en una canasta, largan la paloma con el mensaje y retorna muy rápidamente con el pedido que hace falta antiofídico (por ejemplo) o falta alimento, y así ya comunicaron sin tener que movilizarse, la paloma se usó para eso.


Llegó volando

El nivel de efectividad del la paloma es del 99%, además de efectivo es rápido. Hoy una paloma puede volar a unos 60 Km por hora y con viento favorable mucho más rápido todavía. Este domingo largamos de Santa Rosa, La Pampa, quinientos kilómetros, en ocho horas más o menos realizaron el recorrido.

Convocatoria y realidad colombófila

En pos del federalismo yo propongo conversar con todos, que hagamos nosotros el esfuerzo de salir a la calle porque los que practicamos este deporte tenemos la costumbre de encerrarnos en la competencia. Entonces no transmitimos hacia afuera para que haya más gente que conozca la actividad. ¿Cuántos chicos habrá que tienen un pajarito, un perro, una mascota?, porque le gustan los animales y al no conocer esto no se arriman.

Este es un deporte sano, un deporte de familia, un deporte para practicar en la casa. Tenemos que trascender hacia afuera para que la gente sepa que existimos, para poder crecer. Tenemos un número de socios irrisorios para un país con 45 millones de habitantes, somos alrededor de 2.500 colombófilos y tendríamos que ser arriba de 20 mil. Este es un deporte que tiene que crecer. Nos encerramos demasiado tiempo y tenemos que salir a la calle a buscar colombófilos.


En Lincoln

Veo que en Lincoln hay una nueva comisión y la primera impresión que me estoy llevando es que hay unión, y eso es lo que se necesita porque donde hay competencia a veces hay intereses creados, hay egoísmo, y la paloma tiene que ser además de un deporte, un cable a tierra. Yo dedico mis dos horas y practico esto desde los trece años, y gracias a esas dos horas cuando salgo del trabajo me olvido de la existencia de los problemas. Es un cable a tierra. Y el fin de semana cuando corro lo disfruto.


Un deporte y una diversión


El mensaje es tratar de que la colombofilia la practiquemos en comunidad, que la practiquemos sin darnos codazos, que lo hagamos de buena manera porque este momento, es el más lindo, sentarse en la mesa, comer un asado, compartir con la familia y aplaudir al que le tocó ganar. Desde la federación tratamos de llevar ese mensaje, hay que divertirse y tomarlo como tal. Un deporte y una diversión.


Miguel Invernol

Miguel Invernol pertenece a Transporte de Pergamino: «trabajamos con nueve unidades de transporte con las cuales hacemos toda la recolección de las palomas el viernes a la noche o un día antes de la carrera, y las enviamos al punto de suelta con cada uno de los camiones. Se corren alrededor de cinco o seis carreras por fin de semana en diferentes puntos del país, en distintas orientaciones. Nosotros tenemos toda la logística y la administración de la recolección de todas las palomas.

Hoy en día estamos con un sistema online que al pasar la paloma por una planchada automáticamente y de forma electrónica se marca y al instante se tienen los resultados por internet en un celular o la computadora. Esta sería la clasificación de la carrera online. Sacando la paloma que es lo más importante, nosotros hacemos toda la clasificación.


A partir del año que viene va a haber mucha más tecnología nueva con GPS, tenemos cincuenta vuelos registrados con GPS para analizar cómo se orientan, y poder tener un poco más de «ciencia» al servicio de la colombofilia para ver cómo hacen su vuelo. Por el momento tenemos que esperar que la paloma llegue para poder leerla, pero ya hay avances a nivel mundial donde se puede leer el GPS en el momento que la paloma está en el aire, o sea que un avance tremendo, cerró Miguel Invernol.