Opinión por Juan Sáenz Cavia

Hace algo más de una semana, un par de jóvenes productores rurales contactaron al grueso de los medios linqueños para visibilizar su reclamo y presentar la propuesta de reformulación de la controvertida Tasa de Red Vial Rural.

Aunque con algunas inexactitudes en el comunicado y a la espera de una reunión con el Secretario de Hacienda municipal, Alberto Sala, los llamados “Productores Autoconvocados del Partido de Lincoln” no tuvieron mayor repercusión en la prensa local, por lo que apuntaron más alto y llegaron hasta el diario “La Nación | Campo” donde titularon su reclamo con un contundente “Polémica en un municipio: descubrieron que le pagan a un intendente una millonaria cifra por una tasa y se llevaron una sorpresa al ver cuánto gastaría”.

En la nota decía “…Productores Autoconvocados de Lincoln, estimaron que este año desembolsaron $4.700 millones de tasa vial para reparación de caminos, pero de eso no más de 1.200 millones de pesos se habrían destinado haciendo todas las operaciones correspondientes…”, incurriendo quizá en el mayor de los desaciertos ya que a los pocos días, desde la Sociedad Rural de Lincoln aclararon que esos 1.200 millones de pesos serían para fin de año más de 2.000 millones destinados a los caminos del distrito, pero además los 2.500 millones restantes se destinan directamente para el funcionamiento del Hospital Municipal “Rubén Miravalle”.

Equivocaron el camino

A nuestro humilde entender, el primer error que cometen los “Productores Autoconvocados”, es visibilizar un reclamo en medios nacionales, exponiendo una problemática que en Lincoln la enorme mayoría de los involucrados están en sintonía para realizarla. Es decir que tanto la Sociedad Rural, como Federación Agraria, pequeños productores y el municipio linqueño con la anuencia del Concejo Deliberante están en comunión con los destinos que se le da a una buena parte de lo recaudado por la Tasa Vial, que es ni más ni menos que la salud, el hospital y la parte menos pudiente de nuestra sociedad.

Como ya ha ocurrido en otras oportunidades, el país entero opina sobre un tema local, gracias a un titular rimbombante y a visibilizar un problema que debió resolverse puertas adentro y no en “cadena nacional” como ocurre en estos casos, en los que generalmente el que sale ganando es el Jefe Comunal y su gestión, ya que el desvío de fondos de una tasa que debe servir para arreglar caminos, se destina a uno de los sectores más sensibles de la población.

La “tablita” de los Productores

Otro de los reclamos de “Productores Autoconvocados” en la voz de Agustina Urdaniz y Carlos Cabral es que todos paguen lo mismo según la cantidad de hectáreas de campo. “…a algunos productores se les cobra el equivalente a 3,5 litros de gasoil por hectárea por año, mientras que a otros se les cobra el equivalente a 20 litros de gasoil por hectárea por año”, decía el reclamo, aunque no especifica que aquellos que pagan 3,5 litros son propietarios de 200 o 300 hectáreas, mientras que a los que les cobran 20 litros son dueños de 5mil o 6 mil hectáreas.

Esto vuelve a exponer el reclamo como proveniente de “unos pocos”, ya que es lógico y común que paguen una alícuota más alta aquellos productores, casi terratenientes con más de 3.000 Ha. (que son 14 en todo el distrito de Lincoln) que aquellos que poseen menos de 300 hectáreas y suman 3.334 productores y son la mayoría que paga menos claro. Cabe aclarar que en el Partido de Lincoln hay 360 productores que poseen entre 301 y 3.000 hectáreas.

Agustina Urdaniz y Carlos Cabral dicen ser los portavoces de unos cuarenta productores autoconvocados, aunque la lista de personas que “participan del reclamo” no se dio a conocer, por lo que queda un poco vacío de apoyo el reclamo realizado solo por ellos dos y alguno más.

Alguien metió la cola

“El diablo metió la cola” dice el dicho, aunque creemos que fue la “política” la que quiso sacar su tajada y daría la sensación que le salió mal. Por un lado, es poco convincente el reclamo de dos jóvenes productores en defensa de tres o cuatro “intocables” que cuentan con más de 5 mil hectáreas. Y por otro lado es lógico pensar que alguien con alguna intención de “mostrarse” entre los hacendados linqueños, pretendió “sumarse” algún poroto, y si bien por estas horas, todo el mundo está elucubrando ideas de dónde puede venir la cosa, todos saben perfectamente de quién se trata.

No es mala la postura, pero si en el mientras tanto te vas a poner “de culo” a la Sociedad Rural, a la Federación Agraria y al poder Legislativo local, además del Intendente y toda su gestión de gobierno, pero sobre todo y fundamentalmente, lo haces con una falta de empatía absoluta hacia la parte más necesitada de nuestra sociedad, en la que se incluyen la salud y nuestro “querido hospital”, es indudable que no era ni el momento ni la forma de gestionar el reclamo.